¡Comienza Semana Nacional de Vacunación: Protege tu salud y la de los demás!
Del 26 de abril al 3 de mayo, la Secretaría de Salud invita a la población a participar activamente en la Semana Nacional de Vacunación, una iniciativa clave para reforzar la prevención de enfermedades trasmisibles y fortalecer la salud pública en todo el país. Durante esta jornada, se aplicarán vacunas esenciales de manera gratuita en hospitales, unidades de salud y módulos móviles distribuidos en diversas localidades.
¿Por qué es importante vacunarse?
Las vacunas no solo protegen a quienes las reciben, sino que también contribuyen a la "inmunidad colectiva", reduciendo la propagación de enfermedades que pueden ser graves y hasta mortales como el sarampión (del que hablamos en una nota anterior), la influenza, el tétanos, entre otras. Las vacunas ayudan al cuerpo a desarrollar defensas naturales al estimular el sistema inmunológico para reconocer y combatir virus y bacterias sin que tengamos que enfermarnos primero.
Aquí hay algunas razones clave por las que vacunarse es importante:
Protección personal: Reduce el riesgo de enfermarse y sufrir complicaciones graves.
Protección comunitaria: Al vacunarnos, también protegemos a quienes no pueden hacerlo, como personas con sistemas inmunológicos debilitados o bebés demasiado pequeños para recibir ciertas vacunas.
Erradicación de enfermedades: Algunas enfermedades han sido eliminadas en muchas partes del mundo gracias a la vacunación masiva, como la viruela.
Menos carga para los sistemas de salud: Vacunarse disminuye la cantidad de hospitalizaciones y reduce costos en tratamientos médicos.
Además, completar los esquemas de vacunación es un acto de solidaridad y cuidado hacia tu familia y comunidad.
¿Qué vacunas estarán disponibles?
Las vacunas que se aplicarán depende del grupo de edad y de la disponibilidad de los biológicos por estado entre las que se ofrecerán están:
Primera infancia (recién nacidos y menores de 1
año)
- BCG (contra
tuberculosis)
- Hepatitis B
- Hexavalente
(difteria, tosferina, tétanos, poliomielitis, hepatitis B e influenza tipo b)
- Rotavirus
- Neumococo
Niños de 1 a 9 años
- Refuerzos de SRP
(sarampión, rubéola y parotiditis)
- DPT (difteria,
tosferina y tétanos)
- Neumococo
Adolescentes (10 a 18 años)
- VPH (Virus del
Papiloma Humano)
- SR (sarampión y
rubéola)
- Hepatitis B
- Td (tétanos y
difteria)
Adultos (20 a 59 años)
- Refuerzos de Td
(tétanos y difteria)
- SR (sarampión y
rubéola)
- Hepatitis B (según
factores de riesgo)
Mujeres embarazadas
- TDPA (tétanos, difteria y tosferina acelular) a partir de la semana 20 de gestación
Adultos mayores (60 años en adelante)
- Neumococo
Síntomas frecuentes después de vacunarse.
- Dolor,
hinchazón o enrojecimiento en el lugar de la inyección: Se puede
aplicar una compresa fría y mover el brazo suavemente para reducir la
molestia. Evita aplicar calor, presionar, frotar o rascar la zona.
- Fatiga
y malestar general: Procurar descansar bien, mantenerse
hidratado, no exponerse al sol y portar ropa cómoda. No se deben realizar
actividades extenuantes, evitar consumir alimentos o bebidas estimulantes
y a temperaturas extremas (calientes/frías).
- Fiebre
leve: Si es necesario, tomar un analgésico recomendado por un
médico y beber suficiente agua. Evitar automedicarse y cubrirse en exceso,
aunque se tenga sensación de escalofríos.
- Dolor
de cabeza o muscular: Procurar descansar y relajarse, mantenerse
hidratado y, si es necesario, tomar un analgésico con autorización médica.
No pasar mucho tiempo frente a pantallas, no permanecer acostado o inmóvil
por tiempo prolongado para no empeorar la tensión muscular y no
automedicarse.
En general, los efectos
secundarios son temporales y significan que la vacuna está haciendo su trabajo.
Si algún síntoma se vuelve intenso o inusual, duran más de unos pocos días o
incluyen signos como fiebre muy alta, dificultad para respirar, hinchazón
general o reacciones alérgicas siempre es mejor consultar a un médico.
Fuentes de consulta:




