Adiós a los ultraprocesados: ¿Cómo impacta la nueva ley de alimentación escolar en México?
El 29 de marzo del presente año entró en vigor la nueva normativa de la Secretaría de Educación Pública (SEP) que prohíbe la venta de alimentos ultraprocesados en las escuelas de México. Esta medida, parte del programa "Vida Saludable en las Escuelas" (del que ya hablamos en una nota anterior), busca combatir la obesidad infantil y fomentar hábitos alimenticios más saludables. Sin embargo, su implementación ha generado opiniones divididas entre estudiantes, maestros y padres de familia.
¿Por qué se hace esta prohibición?
Eliminar los alimentos ultraprocesados de las escuelas surge como respuesta a la alarmante prevalencia de sobrepeso y obesidad infantil en el país. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), México ocupa el primer lugar mundial en obesidad infantil, afectando a aproximadamente a 1 de cada 3 escolares según datos de la la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2023; además de que estudios recientes revelaron que el 40% de las calorías consumidas por los niños entre el 2012 y 2022 provienen de alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas. Ante este panorama, la nueva ley busca transformar los entornos escolares en espacios que promuevan hábitos alimenticios saludables y contribuyan a revertir esta tendencia.
- Mejora en el rendimiento académico y físico gracias a una dieta más equilibrada.
- Promoción de una alimentación más saludable, con opciones como frutas, verduras y alimentos tradicionales mexicanos.
- Reducción de riesgos de enfermedades crónicas como diabetes tipo 2 y obesidad, que afectan a millones de niños y adolescentes en el país.
Por otro lado se ha estipulado un listado de alimentos prohibidos y permitidos en las tiendas escolares, que de no acatarse tendrá sanciones económicas que van desde los 11 314 pesos hasta 1 697 100 pesos, esto de acuerdo a lo publicado en el Diario Oficial de la Federación.
Aunque la normativa no contempla sanciones económicas para los padres que envíen alimentos ultraprocesados en las loncheras, se ha hecho un llamado a las familias para colaborar con la estrategia nacional de salud alimentaria.
Alimentos Permitidos:
- Frutas y verduras frescas.
- Cereales integrales como avena y maíz.
- Legumbres como frijoles y lentejas.
- Proteínas como pollo y pescado asado.
- Productos lácteos bajos en grasa.
- Bebidas naturales sin azúcares añadidos, como agua natural.
- Refrescos y bebidas azucaradas.
- Frituras y botanas empaquetadas.
- Dulces, chocolates y bollería industrial.
- Comida rápida como hamburguesas, hot dogs y pizzas.
Los docentes también tienen un papel clave en la educación alimentaria, promoviendo hábitos saludables entre los estudiantes, aunque la implementación de programas de orientación nutricional puede representar una carga adicional en sus responsabilidades.
¿Cuáles son los retos para las escuelas?
El principal reto es la capacitación del personal y concesionarios de tiendas escolares para preparar alimentos saludables, así como la adaptación de menús y procesos para garantizar el cumplimiento de la normativa y no hacerse acreedores a sanciones institucionales y/o económicas. Además de la capacitación al personal docente, administrativo y directivo para ser agentes de cambio en la comunidad escolar y atender temas de salud y nutrición de una manera adecuada.
¿Crees que esto se cumpla? ¿Conoces los menús propuestos para las tiendas escolares? ¿Debería SEP integrar nutriólogos a la plantilla escolar? Déjanos tus opiniones al respecto en comentarios.

Me encanta cómo se aborda el tema desde diferentes perspectivas. Personalmente, creo que la nueva ley es un paso fundamental para proteger la salud de nuestros niños, ya que reducir la presencia de alimentos ultraprocesados en las escuelas puede marcar una gran diferencia en el desarrollo de hábitos alimenticios saludables desde temprana edad.
ResponderBorrarEs importante destacar que este cambio no solo depende de la normativa, sino también del compromiso de docentes, familias y proveedores. La idea de integrar nutriólogos en la plantilla escolar me parece muy acertada, ya que ellos pueden ofrecer el apoyo y la orientación necesaria para transformar la oferta alimentaria y educar a todos sobre nutrición de forma práctica y amena.
Me emociona ver que se apuesta por un modelo que prioriza la salud integral y que reconoce el papel de la alimentación en el rendimiento académico y el bienestar físico. Sin duda, es un llamado a que cada uno de nosotros participe activamente en esta estrategia, porque, al final, cuidar a nuestros niños es construir un futuro más saludable y prometedor.
Creo que implementar esta ley es un gran paso, pero definitivamente la clave está en la educación y en hacerla sostenible. En cuanto a lo que preguntas sobre si la SEP debería integrar nutriólogos a la plantilla escolar, mi opinión es que sería muy beneficioso. Tener profesionales de la salud dentro de las escuelas ayudaría a que los menús sean más equilibrados y nutritivos, además de proporcionar educación constante sobre la importancia de una buena alimentación, tanto para estudiantes como para maestros y padres. Los nutriólogos podrían ayudar a diseñar menús adecuados a las necesidades de los niños y, lo más importante, hacer que estos cambios sean una parte natural del día a día. Si se logra integrar bien la educación alimentaria, creo que los beneficios a largo plazo serán enormes, no solo para la salud física, sino también para el desarrollo académico de los estudiantes. y Ojalá veamos más de estas acciones en el futuro
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